El técnico de la categoría Sub.18 de Metropolitanos se consolida como estratega y avanza en la medida de sus posibilidades

Prensa Metropolitanos FC | Escrito por: Miguel Santana (@Santanadeportes) | Fotografías de: Alfonso Ioannoni (@Agim7)

Daniel Pérez suena a nombre de ciudadano común, que desde la capital venezolana trabaja por un mañana mejor. Se identifica estirando su mano derecha y desde la primera palabra emitida, exhibe argumentos de hombre soñador. En ese instante deja de ser uno más para convertirse en as bajo la manga de una institución que apuesta a su formación para posterior consolidación. Está llamado a dar un salto de calidad con el devenir de los acontecimientos, demostrándole al planeta fútbol que desde la tierra vinotinto un joven quiere ser gigante. Nunca se divorcia del silbato que carga consigo a donde quiera que va y jamás deja sola a la libreta de anotaciones que atesora conceptos, vivencias y correcciones. Actualmente dirige al equipo Sub.18 de Metropolitanos, contribuyendo con la evolución de atletas talentosos.

La Junta Directiva del elenco violeta le encomendó una misión: inculcar sus conocimientos a jugadores quienes se encuentran en la transición de juveniles hacia profesionales. Cuando se es menor de edad, las ilusiones afloran en cada intento de trascendencia, pero solo los más capacitados podrán escribir sus nombres en las hojas de convocatorias, sintiéndose realizados por avanzar en la construcción de una firme realidad. “Dani” es el filtro entre ambos niveles y sus decisiones pueden marcar el porvenir del combinado profesional, porque dicho aporte como estratega será proporcional a la consecución de grandes éxitos del primer equipo.

“En la familia de Metropolitanos siempre hemos tenido claro que el trabajo comienza desde las bases y es por eso que nos enfocamos en las categorías menores como punto de partida para desarrollar un proyecto. A lo largo de los últimos años nos hemos preocupado en surtir de jugadores con calidad al cuerpo técnico del primer equipo, para que ellos sientan que la materia de trabajo procede de su propio club y hemos visto con alegría que muchos de los muchachos quienes aquí se han desarrollado dieron saltos importantes para así ser tomados en consideración como profesionales”, aseveró Pérez.

El joven entrenador esconde intenciones de avance continuo en la profundidad de su verbo. No necesita decir las cosas tal cual las siente para dejar entrever que aspira a ser timonel de un camerino compuesto por profesionales. Claro está en saber que su momento llegará, por lo que su preocupación inmediata transita sobre la cornisa de un reto inmenso: demostrar.  

“Me gusta mucho estudiar y entiendo que todo tiene su momento. Hoy estoy trabajando al lado de un estratega que me ha enseñado muchísimas cosas, porque Rafael Santana es una persona de quien se puede aprender demasiado. Tuve la oportunidad de colaborar con Noel Sanvicente cuando era técnico de la Selección Nacional y me inclino por la línea que dejan Johan Cruyff, Marcelo Bielsa y Josep Guardiola”, agregó.

Los sueños de Daniel se abrazaron al gramado pisado en cada escenario visitado con la meta de ser un hacedor de jugadas ofensivas desde la naturaleza en una inspiración producto de la más inmensa de todas sus pasiones: ser futbolista. El extinto UNEFA Fútbol Club y la Segunda División de Venezuela fueron sus últimos motivos como profesional del balompié, porque una lesión y la asunción de responsabilidades académicas dieron por sentado al término de su carrera en la cancha. Cuatro paredes y un escritorio no eran suficientes para superar a la alegría que supuso volver a su hábitat natural. Si el destino no le permitiría triunfar detrás del balón, lo haría ser exitoso atrás de la raya.

“Siempre he dicho que para llegar al lugar en el que quieres estar tienes que prepararte mucho y quemar varias etapas. Yo tuve la oportunidad de hacerlo y continúo por ese camino. Formar jugadores no es una tarea fácil, porque muchas veces los entrenadores queremos que nuestros equipos jueguen bien, pero para eso es necesario contar con quienes ejecuten al juego tal cual como se desee y lo técnico se antepone a lo táctico”, explicó el novel mandamás.

Desde el buen trato del balón, pasando por el ejercicio de la presión y terminando en rápidas recuperaciones cada vez que pierden la pelota, su visión se basa en lo aprendido en un proceso de formación que lo ubicó dando sus primeras pasos fuera de la nación que le vio nacer. Estados Unidos fue su punto de partida, donde estuvo al lado de Carlos García Cantarero, estratega que hizo debutar a Fernando Torres en la Primera española con Atlético de Madrid.

Daniel Pérez suena a nombre de entrenador, que en el tejido de sus sueños borda una realidad enmarcada en éxitos y anhelos de avance. Los años dirán en dónde estará, pero en tiempo presente se proyecta con dirección a un futuro que promete más de lo que él espera.