Metropolitanos Fútbol Club ha sumado una pieza de gran valía 

Redacción: Miguel Andrés Santana (@santanadeportes)

Fotos: Alfonso Ioannoni (@agim7)

No hay nada que se parezca tanto y no sea. Astrid tiene pinta de nutricionista, y en efecto, lo es. Va encaminada en dirección a su noveno año como profesional del balompié venezolano, emprendiendo un nuevo reto de la mano con Dani De Oliveira, entrenador de Metropolitanos. Su uniforme dejó de ser rojo y pasó a teñirse de violeta, cambiando el rumbo desde la Cota 905 hacia el campo de la Universidad Santa María, su ahora nueva casa. Tiene aspiraciones de primer nivel.

Lo que nadie le avisó cuando estudiaba, es que su principal materia se llamaría magia. García tiene que hacer mucho con poco, porque en medio de las dificultades que genera la escasez en Venezuela, alimentar de buena forma a sus jugadores se ha convertido en tarea de diaria reinvención. No importa, la vida está llena de retos y si así tiene que ser, entonces así será.

“Los muchachos han mostrado mucha disposición al trabajo y total profesionalismo. Mi tarea es contribuir para optimizar la composición corporal de cada uno, para que así puedan rendir en función de la exigencia que demande cada entrenamiento”, explicó la joven profesional.

Pedro Reinaldo García es un nombre especial en su vida. Aquel profesor le enseñó los conocimientos que ahora aplica en materia deportiva, siendo responsable de su amor por el fútbol. Lo recuerda en todo momento, destacando la importancia de quien ha sido importante mentor.

“Gracias a él me encuentro dentro de este mundo, sumando cada vez más experiencia. Metropolitanos es una institución joven, pero que viene haciendo las cosas de excelente manera. Agradezco a quienes me dieron la oportunidad de estar en esta familia”, aseveró.

Entre frutas, alimentos y bebidas, las manos de una mujer entregada a su función exhiben destreza. Ya conoce al grupo, sabe con quiénes debe hacer más énfasis para que todo se cumpla tal cual, apostando a la excelencia como premisa de una suma de partes. Ella nutre de profesionalismo.