El joven ariete violeta crece dando pasos firmes

 

Redacción: Miguel Santana (@santanadeportes)
Fotos: Victor Osuna (@vaos99)

 

Juan Ernesto Mancín y Carlos Olses eran compañeros de colegio y compartían un mismo sueño: enfundarse la franela de Venezuela. Ambos recibieron llamados a las selecciones menores del país, hechos que ocurrían ante la atenta mirada de un pequeño de otro grado que quería seguir esos pasos. Al ver que sus amigos eran capaces de avanzar en el cumplimiento de sus metas, sentía el deseo de emularlos, por lo que Andrés Nadaff nunca desmayó en la intención de ser vinotinto.

Corriendo la noche del jueves 18 de enero, el celular del actual delantero de Metropolitanos Sub.16 sonó. En la pantalla se mostraba un número desconocido, y al atender esta extraña llamada, escuchó una noticia que premió el esfuerzo de mucho tiempo. Una semana después, analizó aquel histórico momento en su vida.

“Sentí una felicidad inmensa, porque había pasado muchos años trabajando para recibir esta oportunidad. Colocarte la camisa de tu país es un sentimiento que no tiene comparación con nada”,
aseveró sobre su convocatoria a un módulo Sub.17.

Todo tiene una razón: “Andy” fue parte del equipo que en 2016 trascendió a la final de la Serie de Oro en su categoría, erigiéndose como una de las figuras al ataque para el estratega Manuel Di Maio. En 2017 también mostró buenas formas, siendo tomado en consideración por su líder y guía, para ver muchos minutos de calidad.

“Él fue quien me abrió las puertas del club y le debo lo que soy. Me ha enseñado muchas cosas para crecer como futbolista y persona, así que lo considero parte de mi familia”, agregó en torno a su relación con el ahora técnico del filial.

Es un elemento hecho en Metropolitanos, porque el sello violeta está impreso en su corazón. Llegó a la institución con muchas ilusiones, y el transcurrir del tiempo le ha permitido materializar cada uno de los sueños que consigo trajo.

“Más que un grupo de jugadores, somos una familia. Antes de llegar al club había jugado solo en el equipo de mi colegio, así que es mi segundo hogar. Este logro es algo que quiero dedicárselo a mi familia, pero también a mis compañeros de equipo y a todas las personas quienes aquí trabajan”, dijo con profunda alegría.

Aunque inició jugando como lateral derecho y luego pasó a ser central, su explosión se produjo en zona ofensiva. Ser considerado uno de los artilleros con más proyección en la institución lo invita a no bajar los brazos, y este tipo de noticias, confirman que va por el camino correcto. Nadaff es un apellido sinónimo de gol.